El cálculo se basa en una plantilla de unos 34,000 empleados a nivel global.
Los recortes corresponden a empleados de Uber, no a los conductores ni repartidores que trabajan mediante la plataforma, quienes generalmente son considerados contratistas independientes.
La reestructuración también contempla reducir alrededor de 20% los puestos gerenciales, según reportes sobre el mensaje enviado por el CEO a los trabajadores.
La empresa busca reasignar recursos hacia sus negocios principales, el reparto y el desarrollo de vehículos autónomos.