
El brote de ébola declarado el 15 de mayo de 2026 en el este de la República Democrática del Congo (RDC) ya ha causado 3,007 muertes y 6,186 casos confirmados, según el último balance del Instituto Nacional de Salud Pública congoleño.
La tasa de letalidad se sitúa en 48.6%, con 1,409 pacientes recuperados y 830 en aislamiento o tratamiento, informó la autoridad sanitaria este miércoles.
Este episodio se consolida como la epidemia de ébola más grande y mortífera registrada en la RDC, superando al brote de 2018–2020, y solo por detrás del de África Occidental (2014–2016) en escala global.
La variante responsable es Bundibugyo, para la cual no existe vacuna ni tratamiento específico aprobado, lo que dificulta la contención en un contexto de conflicto y dispersión geográfica.
Hasta el momento, la epidemia afecta a seis provincias y a alrededor de 60 zonas de salud, según datos oficiales.
