Un turista alemán subió a la pirámide de Chichén Itzá durante el fenómeno de Kukulcán, lo que provocó su descenso por parte de seguridad.
Esta es una acción estrictamente prohibida desde 2008 por el INAH para preservar el monumento.
Al bajar, fue agredido por turistas molestos. Autoridades intervinieron para evitar más confrontaciones
