La Fiscalía de Michoacán identificó a César Alejandro Sepúlveda, alias “El Bótox”, y a un segundo sujeto conocido como “El Jando”, ambos líderes del grupo criminal Los Blancos de Troya, como los responsables del asesinato de Bernardo Bravo Manríquez, líder limonero y presidente de la Asociación de Citricultores del Valle de Apatzingán. Bernardo Bravo fue hallado muerto el 20 de octubre con un disparo en la cabeza y señales de tortura, tras denunciar públicamente las extorsiones que sufrían los productores de limón debido a grupos delincuenciales en la región.

La Fiscalía informó que “El Bótox” es tanto autor material como intelectual del crimen, y que se realizó una orden de aprehensión en su contra. Las investigaciones incluyen análisis periciales y de llamadas telefónicas que ubican a los implicados, además de señalar la probable participación de al menos dos personas más que ya están bajo investigación. “El Bótox” es un líder del cártel Los Blancos de Troya y tiene vínculos con otros líderes criminales como “El Gordo Viagra” de Los Viagras.
El asesinato ocurrió en un rancho entre Cenobio Moreno y San José de los Plátanos, zonas en Apatzingán. Bernardo Bravo había denunciado repetidamente las extorsiones que padecían los productores limoneros y se había desplazado para proteger su seguridad, incluso con escoltas y vehículo blindado. Además, la Fiscalía ha llevado a cabo detenciones relacionadas con el caso, incluyendo a la pareja sentimental de “El Bótox”, por su probable vínculo con actividades ilícitas vinculadas al asesinato.
Esta acción se enmarca en una lucha contra la delincuencia organizada que afecta a los productores agrícolas en Michoacán, y el Gobierno de Estados Unidos ofrece recompensas millonarias por información que permita capturar a los líderes criminales señalados.
