Más de 150 participantes de diversos sectores se reunieron para actualizar el Programa Especial de Cambio Climático de Yucatán (Peecc). El Gobierno del Estado, mediante la Secretaría de Desarrollo Sustentable (SDS) y en colaboración con el Centro Mario Molina, organizó talleres virtuales para diseñar este plan estatal.
En estas sesiones, representantes de 101 instituciones gubernamentales, académicas, sociales, privadas, organismos internacionales y ciudadanos independientes trabajaron en dos áreas clave: mitigación y adaptación al cambio climático.
En la mitigación, se trataron temas relacionados con la energía, transporte, movilidad, eficiencia energética, industrias, agricultura, ganadería, uso de suelo y manejo de residuos. En la adaptación, se abordaron los impactos climáticos en la población, patrimonio biocultural, salud, infraestructura, turismo, ecosistemas, costas, pesca y sectores forestal, agrícola, pecuario e hídrico.
Adrián Cataño Pérez, director de Planeación y Cambio Climático en la SDS, señaló que el programa debe reflejar el aporte y conocimiento de todos los sectores para impulsar estrategias colaborativas que favorezcan el desarrollo sustentable. Destacó que el cambio climático es un reto, pero también una oportunidad para innovar y transformar hacia un modelo más resiliente y justo.
El Peecc funcionará como la guía del estado para enfrentar la crisis climática con un enfoque local y comunitario, enfocándose en infraestructura, industria y recursos hídricos para la adaptación.
Especialistas del Centro Mario Molina presentaron datos del Inventario de Gases de Efecto Invernadero, estimando que en 2023 Yucatán emitió 10,425.52 Gg de CO₂e, con el sector energético como el mayor emisor (71.15%), seguido por agricultura y uso de suelo (14.8%), residuos y procesos industriales.
El Gobierno impulsa, a través de la estrategia Renacimiento Verde, un modelo de desarrollo que prioriza el cuidado del agua, suelo, ecosistemas y la vida para un Yucatán sostenible. Estos talleres son un paso clave para consolidar un programa estatal con metas claras, mecanismos de seguimiento y participación social activa, que continuará con mesas de trabajo presenciales para su construcción colaborativa.

