Este fin de semana, el casco antiguo de la ciudad se convirtió en el epicentro de la vida cultural y turística. Con calles convertidas en peatonales, cientos de personas —turistas y familias locales— participaron en exposiciones, recorridos, presentaciones musicales y actividades al aire libre. La iniciativa busca no solo promover el turismo, sino también acercar el patrimonio histórico y artístico a más personas, reforzando el sentido de comunidad y tradición.
¿Qué es un casco antiguo?
Un casco antiguo es el núcleo histórico original de una ciudad, generalmente la parte más antigua donde se fundó y desarrolló inicialmente. Suelen caracterizarse por calles angostas, trazados históricos (a menudo en forma de cuadrícula o irregular), arquitectura tradicional y patrimonial, como iglesias, plazas y edificios monumentales. En muchos casos, los cascos antiguos están rodeados por antiguas murallas o delimitaciones que protegían el asentamiento original.
Esta zona suele conservar el patrimonio cultural, artístico e histórico más valioso de la ciudad y, por ello, es común que sea declarada área protegida o patrimonio histórico por organismos nacionales o internacionales. En muchas ciudades latinoamericanas, el casco antiguo representa la identidad cultural y social, siendo también un atractivo turístico importante.
Con el tiempo, algunos cascos antiguos han sufrido deterioro o abandono, pero otros han sido objeto de procesos de revitalización urbana para recuperar su valor histórico y fomentar el turismo cultural, comercio local y actividades comunitarias.

Ejemplo: Casco Antiguo de Ciudad de Panamá
El Casco Antiguo de Ciudad de Panamá, también conocido como Casco Viejo, es un excelente ejemplo de casco histórico en América Latina. Fundado en 1673 tras el traslado de la ciudad original destruida por piratas, este barrio está ubicado en una pequeña península rodeada de arrecifes. Su trazado urbano rectoral, con calles alineadas hacia los cuatro puntos cardinales, es considerado un modelo clásico de ciudad colonial española.
El Casco Viejo mezcla estilos arquitectónicos coloniales, republicanos y caribeños, reflejando la diversidad histórica y cultural del país. Fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1997 y ha experimentado un proceso de rehabilitación que combina conservación patrimonial con actividades culturales y turísticas.
Este casco antiguo es un punto central para el turismo cultural de Panamá, con iglesias históricas, museos, plazas, exposiciones de arte, gastronomía típica y una variada agenda cultural. Además, su revitalización es un motor económico para la ciudad y un espacio para fortalecer la identidad y tradición panameña.
