La Secretaría de Turismo de México (SECTUR), en colaboración con la UNESCO, impulsa una política nacional de turismo comunitario que busca beneficiar directamente a las comunidades locales, especialmente indígenas y campesinas.
Esta estrategia, presentada en el Tianguis Turístico 2025, tiene como objetivo que los beneficios económicos del turismo lleguen de manera justa y equitativa a las comunidades que preservan su patrimonio cultural y natural, contribuyendo así a la reducción de la pobreza.
El turismo comunitario es un modelo sostenible que empodera a las comunidades locales para gestionar sus propias actividades turísticas y ofertas culturales, generando ingresos que fortalecen la economía local y mejoran la calidad de vida de sus habitantes.
La SECTUR ha firmado convenios con siete estados (Morelos, Oaxaca, Michoacán, Baja California Sur, Hidalgo, Nayarit y Puebla) para implementar esta política, incluyendo la creación de la Guía Nacional de Experiencias de Turismo Comunitario y la entrega del Distintivo de Turismo Comunitario para certificar la calidad y autenticidad de los servicios turísticos ofrecidos por las comunidades.
Este modelo turístico fomenta la conservación del medio ambiente y del patrimonio cultural, promoviendo experiencias auténticas que incluyen participación en festivales tradicionales y convivencia con familias locales, fortaleciendo la identidad cultural y la sostenibilidad ambiental.
Con esta estrategia, México busca posicionarse como líder mundial en turismo sustentable, al mismo tiempo que combate la pobreza y la desigualdad al generar empleo digno, inclusión financiera y desarrollo regional desde la base comunitaria.
La presidenta Claudia Sheinbaum ha destacado que este enfoque es clave para que la política social y económica del país llegue a los sectores más vulnerables, coherente con la frase: “Por el bien de todos, primero los pobres.”