
El presidente Donald Trump intervino en la crisis de la selección femenina de fútbol de Irán durante la Copa de Asia en Australia, exigiendo asilo para las jugadoras ante amenazas del régimen iraní.
Las 26 futbolistas iraníes se negaron a cantar su himno nacional en un partido contra Corea del Sur, un gesto de protesta que el gobierno de Irán calificó de «traición». Esto generó alertas de represalias graves, incluyendo posibles asesinatos al regresar.
Trump publicó en Truth Social un mensaje al primer ministro australiano Anthony Albanese: «Concédales asilo; si no, EE.UU. las recibirá». Afirmó luego haber hablado con Albanese, quien ya procesó asilo para cinco jugadoras, aunque otras temen por sus familias.
Reza Pahlavi, hijo del último sah, respaldó la solicitud ante presiones iraníes. Australia avanza en protecciones para evitar su deportación inmediata, en medio de tensiones regionales por conflictos con Israel y EE.UU.
