
Un asesor comercial del presidente estadounidense, Donald Trump, advirtió que la relación entre Estados Unidos y China podría tornarse aún más tensa si Pekín profundiza su involucramiento en Irán de manera que perjudique los intereses de Washington en Medio Oriente.
El representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, dijo en entrevista con CNBC que, si China se involucra con Irán de una forma que afecte a Estados Unidos, ello “obviamente complica” la relación bilaterial y que es responsabilidad de China “eliminar esa posibilidad”. Su declaración se enmarca en un contexto de creciente desconfianza de Washington sobre el papel de Beijing respecto al régimen iraní, al tiempo que se prepara una cumbre entre Trump y el presidente chino, Xi Jinping, en Pekín en mayo.
La administración Trump ha reforzado la presión sobre Irán mediante nuevas sanciones y amenazas de aranceles a los países que comercien o armen a Teherán, un mensaje directo a China, que es el principal socio comercial de Irán y su mayor comprador de crudo. Greer subrayó que, aunque describe la relación comercial con China como “estable”, cualquier alineación chino‑iraní que perjudique a Estados Unidos abre la puerta a una nueva escalada de tensiones en la economía y la diplomacia de las dos potencias
