La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, se negó a emitir una opinión sobre el Premio Nobel de la Paz 2025, otorgado a la opositora venezolana María Corina Machado. Durante su habitual conferencia matutina en Palacio Nacional, al ser cuestionada sobre el galardón, Sheinbaum respondió con un contundente “Sin comentarios” y reiteró que la política exterior de México se basa en el respeto a la soberanía y la autodeterminación de los pueblos, tal como lo establece la Constitución mexicana.
El premio fue entregado a Machado por su destacada labor en la promoción de los derechos democráticos y la transición pacífica en Venezuela, según el Comité Noruego del Nobel. En su discurso de aceptación, Machado destacó que “este es un logro de toda una sociedad, yo soy solo una persona”, agradeciendo a quienes han luchado por la democracia en su país.
La decisión del Nobel generó diversas reacciones en América Latina y el mundo. Mientras varios líderes y organizaciones internacionales felicitaron a Machado, el gobierno mexicano mantuvo una postura reservada, evitando inmiscuirse en asuntos internos de Venezuela. Esta postura se enmarca en la tradicional política exterior de México de no intervención y respeto a la autodeterminación, aunque ha generado críticas y comentarios en redes sociales, donde algunos usuarios expresaron su desacuerdo con la falta de reconocimiento explícito al premio.
La entrega del Nobel a Machado también ha reavivado el debate sobre la situación política en Venezuela y el papel de la comunidad internacional frente a los procesos democráticos en la región. Mientras tanto, la respuesta de Sheinbaum refleja la línea oficial de neutralidad y respeto a la soberanía, aunque deja abierta la discusión sobre el papel de México en temas de derechos humanos y democracia en América Latina.
