
La Selección Mexicana femenil de lacrosse se convirtió en una de las grandes sorpresas de la justa mundial al avanzar a la final con paso perfecto. El equipo nacional dominó la fase de grupos con récord invicto y mantuvo el impulso en la ronda de eliminación directa, donde se impuso a Corea del Sur en semifinales para asegurar su lugar en el duelo por el título.
Las mexicanas han mostrado un juego sólido en defensa y efectivo en ataque, lo que les permitió superar a todos sus rivales en el camino, incluida Italia, a quien ya vencieron en la fase de grupos. Ahora volverán a encontrarse con las europeas en el partido por la medalla de oro, programado para el 18 de julio, en un choque que promete ser de alto voltaje por el antecedente y por lo que hay en juego.
Más allá del resultado, la campaña de México en este torneo marca un hito para el lacrosse femenil nacional, un deporte todavía minoritario en el país pero que gana visibilidad gracias a este desempeño histórico. La presencia en la final y el invicto que las acompaña se ha convertido en motivo de orgullo y en una oportunidad para impulsar nuevas generaciones de jugadoras que ven, por primera vez, a una selección mexicana peleando directamente por la cima del mundo en esta disciplina.
