

Rusia lanzó un misil balístico hipersónico Oréshnik en un ataque masivo contra Ucrania el 9 de enero de 2026, impactando cerca de Kiev y dejando al menos cuatro muertos y 25 heridos.
Daños Reportados
El bombardeo destruyó bloques de apartamentos e infraestructura energética en la capital ucraniana, causando cortes de luz, agua y calefacción en miles de hogares durante temperaturas bajo cero.
El alcalde de Kiev pidió evacuaciones temporales ante el colapso de servicios básicos.
El Oréshnik, usado por segunda vez desde 2024, es un arma casi imposible de interceptar con capacidad para múltiples cabezas explosivas; Rusia lo dirigió a objetivos estratégicos como instalaciones de gas en el oeste de Ucrania.
El ataque ocurrió horas después de que Moscú rechazara un plan europeo para fuerzas de paz multinacionales post-alto al fuego, visto como escalada inaceptable por líderes de Francia, Alemania y Reino Unido
