
La delegación estadounidense, liderada por el vicepresidente JD Vance, sufrió un retraso en su viaje a Islamabad, lo que pone en riesgo el inicio de la segunda ronda de negociaciones de paz con Irán. El inconveniente se debe a «reuniones adicionales de política» en la Casa Blanca, dejando a Vance en Washington mientras expira esta noche el alto el fuego entre ambos países.
Pakistán, como mediador neutral, esperaba la llegada de las partes para retomar el diálogo, pero Irán aún no ha confirmado oficialmente su participación, con su televisión estatal negando el envío de delegados. Fuentes indican que las conversaciones podrían posponerse hasta el 22 de abril, con posible intervención del presidente Trump.
La primera ronda en Islamabad, celebrada la semana pasada, se extendió por 21 horas sin lograr avances, principalmente por desacuerdos sobre el programa nuclear iraní y el bloqueo naval impuesto por EE.UU. Esta segunda fase pretendía extender la tregua de dos semanas iniciada el 7 de abril, con Vance acompañado por figuras clave como Steve Witkoff y Jared Kushner.
Irán envía señales mixtas: un funcionario expresó optimismo, pero el presidente del Parlamento rechazó negociar «bajo amenazas», mientras la Guardia Revolucionaria presiona en contra del diálogo.
