
En una medida orientada a proteger el poder adquisitivo de las familias mexicanas y contener presiones inflacionarias, la presidenta Claudia Sheinbaum anunció un acuerdo histórico con el sector gasolinero para fijar un precio máximo de 27 pesos por litro de diésel.
Detalles del acuerdo
El ajuste, que entrará en vigor a partir de la próxima semana, no será inmediato en su totalidad, sino que se implementará de forma gradual hasta alcanzar el tope establecido. Este consenso fue alcanzado tras mesas de diálogo entre el Gobierno Federal y representantes de las principales empresas distribuidoras de combustible en el país.
Los puntos clave de este anuncio incluyen:
- Tope de precio: El costo por litro de diésel no podrá exceder los 27 pesos.
- Implementación progresiva: La reducción se verá reflejada paulatinamente a lo largo de los próximos días.
- Objetivo económico: Mitigar los efectos de la inflación y apoyar directamente a los sectores del transporte y la logística, fundamentales para la economía nacional.
Compromiso con la economía familiar
Durante el anuncio, la presidenta destacó que esta estrategia forma parte de un esfuerzo conjunto con el sector privado para mantener la estabilidad de los precios de productos básicos, cuyo costo de traslado depende en gran medida del precio del diésel.
«Este acuerdo refleja el compromiso del Gobierno con los ciudadanos. Trabajaremos de la mano con los gasolineros para garantizar que este beneficio llegue a quienes más lo necesitan y se mantenga como una medida responsable para la economía nacional», señaló la administración federal.
Se recomienda a los consumidores estar atentos a los tableros de precios en las estaciones de servicio de su localidad a partir de la próxima semana, conforme la medida comience a normalizarse en todo el territorio nacional.
