
Israel aceptó un cese al fuego temporal de dos semanas con Irán, impulsado por el presidente Donald Trump, pero el primer ministro Benjamin Netanyahu insistió en que esta pausa no incluye las operaciones militares contra Hezbolá en Líbano.
Netanyahu respaldó la tregua tras intercambios de ataques entre Israel e Irán, con la condición de que Teherán reabra el estrecho de Ormuz y cese agresiones regionales. Sin embargo, dejó claro que las acciones contra Hezbolá, aliado clave de Irán, continúan sin interrupción en el frente libanés.
La medida busca abrir negociaciones sobre el programa nuclear y misiles iraníes, en medio de tensiones que han escalado con bombardeos mutuos. Israel mantiene su ofensiva en Líbano, donde recientes ataques aéreos en ciudades como Sidón han intensificado el conflicto, ignorando llamados a una pausa total.
