El 3 de septiembre de 2025, el gobierno mexicano publicó un decreto histórico que prohíbe la importación, producción, comercialización y uso de 35 moléculas de plaguicidas altamente peligrosos.
La medida es coordinada por la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, junto con la Secretaría de Salud (Cofepris), Secretaría de Economía, Semarnat y otras dependencias.
Entre las moléculas prohibidas están el Aldicarb (usado en caña de azúcar y cítricos), el Carbofurán (considerado uno de los insecticidas más peligrosos y prohibido en Canadá y Europa), el Endosulfán (restringido en más de 50 países por sus efectos dañinos al desarrollo fetal y al medio ambiente) y el DDT (prohibido mundialmente desde los años 70, pero aún usado en México).
Con esta prohibición se busca proteger la salud de los productores, jornaleros y consumidores, así como preservar el medio ambiente y promover una agricultura más limpia y sostenible.
Se anunció que esta es la primera fase, y para 2026 y 2027 se prevé prohibir nuevas moléculas en fases adicionales.
Algunos productos permanecerán en el mercado, pero bajo regulaciones más estrictas, comparables a las de medicamentos con receta.
Esta acción es considerada sin precedentes en la historia del país y refleja un compromiso fuerte con la salud pública y ambiental.