
El depuesto presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, detenido en Estados Unidos desde enero junto con su esposa Cilia Flores, reapareció este domingo 3 de agosto de 2026 mediante un mensaje difundido en su cuenta de X, en el que manifestó su respaldo a “todo camino de diálogo que ayude a consolidar la paz, la convivencia y el encuentro” en Venezuela. La publicación, fechada en Nueva York, ciudad donde permanece detenido, se dio en vísperas de la primera reunión presencial del proceso de negociación impulsado por Washington entre el gobierno interino y un sector de la oposición.
En el texto, Maduro escribió: “Saludamos todo camino de diálogo que ayude a consolidar la paz, la convivencia y el encuentro entre venezolanos”, y añadió que hablar de un “RENACIMIENTO NACIONAL” como meta común implica “respeto mutuo en la diversidad, de inclusión de todos y todas”. El mensaje cierra con un llamado: “Hagamos de agosto un mes de maravillosos logros, solidaridad comprometida, diálogo sincero y renacimiento espiritual para Venezuela”.
El mensaje ocurre en el marco de un nuevo proceso de negociaciones entre representantes del chavismo y un grupo opositor, impulsado por el gobierno de Estados Unidos para buscar una transición política en Venezuela. Según lo informado oficialmente, las conversaciones incluirán temas como derechos y garantías políticas, fortalecimiento de la democracia y atención a las víctimas de los sismos registrados en junio.
La primera reunión no fue presencial, sino mediante una llamada telefónica, y por ahora no se ha informado una fecha concreta para una reunión presencial ni se han anunciado acuerdos. Participa una delegación del gobierno encabezada por Delcy Rodríguez, junto con representantes de un sector de la oposición, en un proceso promovido por Washington y que se desarrolla sin la participación de la principal líder opositora, María Corina Machado, ni del presidente electo Edmundo González Urrutia.
Este es el octavo proceso de diálogo entre el chavismo y la oposición en 27 años, pero con una diferencia clave respecto a anteriores: esta vez no hay un facilitador internacional como Noruega, sino que es Estados Unidos quien fija los negociadores, la agenda y los plazos, en un contexto marcado por la captura de Maduro y la instalación de un gobierno interino.
