En un acto de gran simbolismo y elegancia, la reina Camilla ha llevado por primera vez la espectacular tiara Greville Emerald Kokoshnik, la misma que la princesa Eugenia de York portó en su boda en 2018. Esta pieza histórica, creada en 1919 por la casa joyera Boucheron y inspirada en la moda de la corte imperial rusa, es uno de los tesoros menos vistos pero más impresionantes del joyero real británico.
La tiara, con un diseño en estilo kokoshnik, destaca por sus diamantes de talla brillante y rosa, un pavé de platino, seis esmeraldas laterales y una enorme esmeralda central de 93.70 quilates, que da todo el protagonismo a la pieza. Perteneció originalmente a Margaret Helen Greville, una destacada figura de la alta sociedad británica, quien la legó en 1942 a la entonces Reina Madre Isabel.
Camilla lució la tiara durante la recepción anual al Cuerpo Diplomático en el Castillo de Windsor, un evento de máxima etiqueta que reunió a 900 diplomáticos y que no se celebraba en Windsor desde 2001. Este gesto ha sido interpretado como un acto de apoyo simbólico a la princesa Eugenia, cuya familia ha enfrentado controversias recientemente, reafirmando la continuidad y legado joyero de la monarquía británica.
La Greville Emerald Kokoshnik no se había visto en público desde hace siete años, y su aparición con la reina Camilla ha generado un gran impacto, subrayando la importancia de mantener vivas las tradiciones y la historia dentro de la familia real.
Esta elección de la reina también marca un momento significativo de unión y respeto hacia la joven princesa, mostrando que la realeza sigue vinculada a sus raíces mientras enfrenta los retos del presente con elegancia y dignidad.
