
Ismael “El Mayo” Zambada García, cofundador y exlíder del Cártel de Sinaloa, fue sentenciado a cadena perpetua en una corte federal de Brooklyn, Nueva York, tras declararse culpable de cargos relacionados con narcotráfico y crimen organizado. El fallo, acompañado de una millonaria multa, es considerado por analistas como el cierre de un capítulo clave en la historia del narcotráfico en México.
Ismael Zambada García, conocido como “El Mayo”, escuchó este lunes la resolución de la justicia estadounidense: pasar el resto de su vida en prisión por su papel como uno de los máximos jefes del Cártel de Sinaloa. La sentencia fue dictada por un juez federal en el tribunal de Brooklyn, en Nueva York, donde se desarrolló el proceso en su contra.
De acuerdo con la información oficial, Zambada se había declarado culpable en 2025 de diversos cargos de narcotráfico y participación en una organización criminal, en el marco de un acuerdo con la fiscalía de Estados Unidos. Además de la cadena perpetua, el exlíder del cártel enfrenta una multa cercana a los 15,000 millones de dólares, vinculada a las ganancias ilícitas obtenidas por la estructura criminal que encabezó durante décadas.
“El Mayo” fue considerado durante años como una figura clave del narcotráfico mexicano, con un perfil más discreto que el de Joaquín “El Chapo” Guzmán, pero con influencia determinante en las operaciones del Cártel de Sinaloa. Su caída, sumada a la de otros grandes capos, es interpretada por especialistas como el cierre de una era dominada por jefes tradicionales y el tránsito hacia estructuras más fragmentadas y violentas.
La condena también llega en un momento de tensión en la agenda de seguridad entre México y Estados Unidos, donde el combate al tráfico de drogas y al crimen organizado sigue siendo uno de los temas centrales de la cooperación bilateral. Falta ver cómo reacomoda esta decisión el mapa criminal, particularmente en los territorios donde el Cártel de Sinaloa mantiene presencia y disputa rutas con otras organizaciones.
