
Un ciberataque sin precedentes sacudió a México al filtrar 2.3 terabytes de datos sensibles de al menos 25 instituciones públicas, incluyendo SAT, IMSS-Bienestar y gobiernos estatales. El grupo hacker Chronus reivindicó el robo, exponiendo padrones de afiliación, nombres, teléfonos y posiblemente CURP y RFC de más de 3 millones de personas, con el grueso proveniente de IMSS-Bienestar (1.8 TB).
La brecha incluye expedientes digitalizados completos, descargados rápidamente en foros clandestinos de la dark web. Aunque no hay confirmación oficial de datos biométricos como huellas dactilares o iris en esta filtración específica, la exposición de CURP y RFC pone en riesgo identidades y finanzas de millones, facilitando fraudes y phishing.
El Gobierno Federal, vía la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones (ATDT), reconoció el incidente pero lo atribuyó a sistemas obsoletos de proveedores privados, negando hackeos directos a SAT e IMSS-Bienestar. Iniciaron investigaciones con la FGR y Secretaría Anticorrupción, inhabilitando credenciales comprometidas, pero hasta ahora no han notificado a los afectados ni detallado medidas de mitigación.
Recomendaciones urgentes: Cambia contraseñas en portales gubernamentales, activa autenticación de dos factores, monitorea tus cuentas bancarias y evita compartir datos sensibles. Este caso reabre alertas sobre ciberseguridad en México.
