El cantante mexicano Gerardo Ortiz fue sentenciado a tres años de libertad supervisada en Estados Unidos luego de declararse culpable de tener vínculos indirectos con el narcotráfico, específicamente con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).

La sentencia fue dictada por una jueza en California después de que Ortiz colaborara con el FBI como testigo en el juicio contra su exdisquera DEL Records y su propietario Ángel del Villar, acusados de lavar dinero para ese cartel.
Ortiz admitió haber realizado al menos seis conciertos para el CJNG en 2018, durante los cuales se realizaron transacciones financieras ilícitas vinculadas a la venta de boletos y otras actividades, mezcladas con ingresos del cartel. También reveló detalles sobre la operación de la disquera que estaba implicada en actividades criminales. Además de la libertad condicional, Ortiz debe pagar una multa que puede alcanzar hasta 1.5 millones de dólares (más de 27 millones de pesos mexicanos).
Su defensa señaló que el cantante se expuso a un riesgo personal al colaborar contra su exmánager, quien tenía vínculos con una organización criminal peligrosa. Ortiz no fue enviado a prisión, pero permanece bajo supervisión legal y debe cumplir con las condiciones impuestas en la sentencia. Esta situación generó controversia debido a su famosa carrera como intérprete de narcocorridos, un género relacionado con la cultura del narcotráfico.
