El sábado 15 de noviembre de 2025, Mérida, Yucatán, fue escenario de una marcha pacífica convocada por el movimiento social conocido como Generación Z, la cual se sumó a manifestaciones similares en más de 50 ciudades del país. La convocatoria, organizada por jóvenes, busca expresar el descontento de una nueva generación que exige un México libre de corrupción, violencia y miedo.

El punto de reunión en Mérida fue el Monumento a la Patria a las 11:00 horas, desde donde los manifestantes recorrieron las calles de la capital yucateca hasta llegar a la Plaza Grande frente al Palacio de Gobierno, en el Centro Histórico. Los organizadores hicieron un llamado a que la protesta se mantuviera pacífica, sin dañar comercios ni afectar a los trabajadores, enfatizando que se manifiestan con respeto hacia la comunidad a la que representan.
La marcha surge en un contexto nacional de creciente inseguridad y desconfianza social, particularmente motivada por el asesinato reciente del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, lo que ha reforzado la exigencia de mayor transparencia, justicia y un mejor gobierno. El colectivo Generación Z, que se define como independiente de cualquier partido político o ideología, utiliza las redes sociales para movilizar a personas de todas las edades, compartiendo mensajes que incitan a dejar atrás el miedo y exigir cambios reales.

Durante la manifestación, participaron miles de personas que no solo reclamaron por la corrupción y la inseguridad, sino que también evidenciaron un deseo profundo de fortalecer la democracia en México. Además de Mérida, ciudades como Torreón, Saltillo, Veracruz, y otras en todo el país realizaron movilizaciones simultáneas en plazas y frente a palacios de gobierno.
El movimiento Generación Z subrayó que su protesta no busca confrontar ni dividir, sino unirse con la sociedad para construir soluciones conjuntas. En sus mensajes, insisten en proteger los comercios locales y el patrimonio comunitario, ya que consideran que son parte esencial del tejido social que representa al pueblo.
Esta manifestación del 15 de noviembre representa un momento significativo en la participación ciudadana y demuestra la capacidad de una generación joven para organizarse y canalizar sus demandas en acciones pacíficas y respetuosas, dejando claro que “ya no tienen miedo” y están decididos a ser escuchados.
