Una escultura maya fue descubierta en el ejido de Sierra Papacal, al norte de Mérida, Yucatán, durante los trabajos de construcción del libramiento ferroviario del Tren Maya. La pieza, realizada en piedra caliza, mide aproximadamente 45 centímetros de altura y representa un rostro antropomorfo con rasgos de un “señor anciano”, símbolo de respeto y autoridad.


• La escultura presenta profundas órbitas oculares, nariz chata y labios marcados, colocada estratégicamente detrás de la jamba norte de un muro, sobresaliendo de una banca interior.
• Se estima que data del periodo Preclásico (2500 a.C.–200 d.C.), y se interpretó que funcionaba como un marcador o recibidor en el acceso a un recinto de reunión o ritual, indicando un espacio de respeto y ceremonias, no doméstico.
• El hallazgo se produjo junto a una estructura ovalada de 5.8 por 4.3 metros, con muros de piedra caliza y orientada al poniente, posiblemente para aprovechar la luz solar.
• El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) informó que la escultura será trasladada a un laboratorio especializado donde se realizará su conservación y análisis para profundizar en el estudio de los marcadores rituales y prácticas ceremoniales de la cultura maya en esa época.
• Además del hallazgo principal, se registraron al menos 15 estructuras adicionales cercanas, lo que refuerza la importancia arqueológica del área.
Este descubrimiento aportará información valiosa sobre la ocupación temprana y las costumbres ceremoniales en el norte de Yucatán durante el periodo Preclásico.
