
La UEFA y sus 55 federaciones nacionales acordaron que no participarán en los torneos organizados por el ente rector del futbol a nivel global mientras se mantenga el proyecto para crear una nueva filial comercial con capital privado. En un comunicado difundido este jueves, el organismo europeo afirmó que rechaza “de forma unánime e inequívoca” la propuesta de transferir participaciones de propiedad de las principales competiciones a inversores externos y advirtió que sus selecciones no tomarán parte en esos eventos si el plan sigue adelante.
La iniciativa impulsada desde la cúpula del futbol internacional contempla la creación de una empresa específica para concentrar derechos de televisión, patrocinios, venta de boletos y licencias de los torneos más rentables, ofreciendo parte de esa estructura a fondos de inversión en un proyecto valorado en alrededor de 20,000 millones de dólares. La UEFA, respaldada por ligas europeas y por asociaciones de aficionados, sostiene que ese modelo convierte el futbol de selecciones en “un producto de inversión” y que “nadie es dueño del futbol” como para ponerlo en manos del capital privado.
Como consecuencia, las federaciones de países como España, Francia, Alemania, Inglaterra, Italia y Portugal se alinearon con la postura de boicot y pidieron garantías vinculantes de que no se abrirá la gobernanza del futbol de selecciones a la participación de inversores externos. El mensaje de la UEFA resume el choque en una frase: “El futbol no está en venta”; a la espera de nuevas negociaciones, la ruptura mantiene en el aire la participación europea en futuras competiciones internacionales de máximo nivel.
