Ryan James Wedding, ex atleta olímpico canadiense, ha sido vinculado por el Departamento de Justicia de Estados Unidos como líder de una organización criminal transnacional que trabaja estrechamente con el Cártel de Sinaloa.

Actualmente es el mayor distribuidor de cocaína en Canadá y está acusado de narcotráfico, lavado de dinero, así como de ser responsable del asesinato de un testigo y su esposa en Colombia.
Pam Bondi, fiscal general de EE.UU., anunció un aumento de la recompensa para su captura a 15 millones de dólares y describió a Wedding como una «versión moderna de El Chapo Guzmán» y Pablo Escobar. Según el FBI, Wedding está protegido en México por el Cártel de Sinaloa, dificultando su captura, y controla una red que trafica aproximadamente 60 toneladas de cocaína al año hacia Los Ángeles y otras comunidades en Canadá y Estados Unidos
