
A exactamente una semana del tiroteo que cobró la vida de una turista canadiense y dejó 13 heridos en la Pirámide de la Luna, la zona arqueológica de Teotihuacán activó este fin de semana cinco arcos detectores de metal en sus accesos principales.
La medida, impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum tras revelar la falta previa de estos dispositivos en sitios arqueológicos, incluye sensores laterales, alarmas sonoras y conteo digital de visitantes; cualquier activación genera revisiones manuales por custodios del INAH y Policía Auxiliar. Esto complementa el blindaje con Guardia Nacional y filtros de bolsas en los cinco accesos, respondiendo a las deficiencias en cámaras y personal detectadas antes del ataque del 20 de abril.
Dos Lesionados Aún Hospitalizados
De los 13 heridos —incluyendo turistas de Colombia, EU, Rusia y Brasil—, la mayoría ha sido dada de alta. Al 24 de abril quedaban tres en hospitales como Ixtapaluca e ISSSTE (un niño colombiano de seis años y su madre entre ellos), todos estables y con atención gratuita; las actualizaciones más recientes apuntan a que solo dos permanecen hospitalizados.
La zona reabrió con «mucha tranquilidad» para los visitantes, según reportes iniciales, fortaleciendo la seguridad en uno de los principales atractivos turísticos de México. Autoridades federales continúan investigando el incidente, donde el atacante Julio César Jasso Ramírez se suicidó tras el ataque.
