
Mark Carney, primer ministro de Canadá, respaldó la soberanía de Dinamarca sobre Groenlandia y el compromiso OTAN, pero no anunció el uso de fuerza militar contra Estados Unidos en caso de un ataque a la isla.
Sus declaraciones responden a las insistentes amenazas de Donald Trump para anexar Groenlandia por razones estratégicas, destacando obligaciones del Artículo 5 de la OTAN en un contexto de defensa colectiva. Videos virales y redes sociales han tergiversado sus palabras, presentándolas como una «declaración de guerra», según verificadores independientes.
Canadá analiza ejercicios militares conjuntos con Dinamarca en la zona, no como confrontación directa con Washington, mientras otros aliados europeos fortalecen su presencia. La primera ministra danesa Mette Frederiksen advirtió que un ataque de EE.UU. disolvería la OTAN, pero Canadá mantiene una postura de apoyo diplomático firme sin escalada bélica.
