Coatlicue es la supercomputadora pública anunciada por el Gobierno de México, que se convertirá en la más potente de América Latina con 314 petaflops de capacidad, superando siete veces a la actual líder regional en Brasil. Su construcción iniciará en enero de 2026 y durará 24 meses, con una inversión de 6,000 millones de pesos.

Equipada con 14,480 GPUs distribuidas en unos 7,500 chasis y 200 gabinetes refrigerados por agua, Coatlicue procesará datos masivos en minutos para tareas que hoy toman semanas o meses. Formará el nodo principal del Clúster Nacional de Supercómputo, integrando recursos actuales de 9.45 petaflops.
El proyecto cuenta con participación de expertos del IPN, UNAM y Cinvestav, junto a otras como BUAP, UAM y Universidad de Sonora. Un equipo de 80-100 especialistas mexicanos operará el sistema, capacitados en el Centro de Supercómputo de Barcelona y con apoyo del Centro para el Desarrollo de Cómputo Avanzado de India.
Coatlicue impulsará inteligencia artificial, procesamiento de datos, salud, clima, telecomunicaciones y políticas públicas, posicionando a México en la vanguardia tecnológica regional. La ubicación se definirá en enero de 2026 considerando necesidades energéticas e hídricas.
