En lo que va de 2025, México ha registrado un preocupante aumento en casos de miasis causados por el Gusano Barrenador del Ganado, una larva que se alimenta de tejido vivo y que afecta principalmente al ganado, pero que también puede infectar a humanos, principalmente en zonas rurales con alta actividad ganadera.
De acuerdo con la Secretaría de Salud, hasta el momento se reportan 67 casos humanos confirmados y 4 muertes relacionadas en los estados de Chiapas, Campeche, Yucatán y Tabasco. Cinco pacientes permanecen hospitalizados debido a la gravedad de las infestaciones. El primer caso confirmado en humanos en México ocurrió en abril de 2025 en Chiapas, y desde entonces se han identificado casos principalmente en municipios con condiciones propicias para la propagación de esta plaga.
La miasis se desarrolla cuando la mosca Cochliomyia hominivorax deposita huevos en heridas abiertas, y las larvas que emergen se alimentan de tejido vivo, causando lesiones profundas, dolorosas y en ocasiones complicaciones graves que pueden derivar en la muerte si no se recibe atención médica oportuna.
Las autoridades sanitarias y agrícolas han intensificado la vigilancia epidemiológica y aplican campañas de control y prevención en las zonas afectadas. Las recomendaciones incluyen mantener heridas limpias y cubiertas, tratar oportunamente cualquier herida en humanos y animales, y reportar casos sospechosos para evitar una mayor propagación.
Este brote representa un desafío no solo para la salud pública sino también para la ganadería, ya que afecta la comercialización y calidad del ganado, con riesgos para el comercio nacional e internacional. El gobierno continúa trabajando en programas binacionales y en el uso de técnicas como la mosca estéril para erradicar esta plaga.
La conciencia y colaboración comunitaria son esenciales para minimizar el impacto de este parásito que vuelve a preocupar a México tras décadas de control.
