
Durante la noche del domingo 3 de mayo de 2026, un grupo de activistas proyectó sobre el ático de Jeff Bezos en la Quinta Avenida de Nueva York la imagen de un trabajador de Amazon y lemas en contra de la Met Gala, en una clara acción de boicot dirigida al multimillonario. Entre los mensajes destacaban frases como “Boicot a la Met Gala de Bezos”, “No hay alfombra roja para los multimillonarios de Trump” y “Si puedes comprar la Met Gala, puedes pagar más impuestos”.
La acción fue organizada por el colectivo “Everyone Hates Elon”, que extendió sus proyecciones a otros emblemáticos edificios de la ciudad, como el Empire State Building y el Chrysler Building, buscando visibilizar la crítica a la presencia de Bezos como principal patrocinador de la gala benéfica del Metropolitan Museum. El ático de Bezos, un dúplex de lujo en el corazón de Manhattan, se convirtió en el escenario simbólico de una protesta que mezcla la defensa de derechos laborales con una denuncia contra la concentración de riqueza y los privilegios de la élite económica.
En el contexto de la Met Gala 2026, cuya edición fue bautizada por algunos medios como “la gala de los Bezos”, los activistas han vinculado al multimillonario con la explotación en los centros logísticos de Amazon y con la financiación indirecta de políticas migratorias de Donald Trump a través de contratos gubernamentales. La proyección en su ático refuerza una narrativa amplia: que los grandes actos de ostentación cultural sirven, en su lectura, para lavar la imagen de los super ricos mientras se resisten a pagar más impuestos y mejorar las condiciones laborales.
