
México escaló 6 posiciones en el Índice de Confianza de Inversión Extranjera Directa (IED) 2026, elaborado por la consultora Kearney, consolidando su posicionamiento como uno de los destinos más atractivos para capital foráneo a pesar de las tensiones geopolíticas y la reconfiguración de las cadenas de suministro globales.
El avance en la medición refleja que, incluso en un entorno de incertidumbre económica internacional y reacomodo de inversiones hacia fórmulas de “nearshoring”, México mantiene o aumenta la confianza de los inversionistas en su estabilidad relativa, su mercado de consumo y su integración al bloque comercial de América del Norte.
El índice de Kearney mide la disposición de empresas multinacionales a invertir en distintos países, considerando factores como riesgo político, competitividad económica, disponibilidad de talento, calidad de infraestructura y clima de negocios. El salto de seis lugares sugiere mejoras percibidas en varios de estos rubros, así como un impacto positivo de la creciente presencia de manufactura avanzada, automotriz, tecnológica y de servicios globales en el país.
El resultado se analiza en un contexto de relocalización de plantas hacia México (especialmente de firmas de Estados Unidos y Canadá) y de decisiones estratégicas de firmas de electrónica, farmacéuticas, energías y logística, que han elegido al país como plataforma de manufactura y exportación, impulsando la captación de IED en sectores clave.
En conjunto, el nuevo posicionamiento de México en el Índice de Confianza de Kearney 2026 se interpreta como una señal de resiliencia ante la volatilidad global y como un desafío para consolidar incentivos, reglas claras y mejoras regulatorias que permitan capitalizar aún más esta ventana de oportunidad para la inversión extranjera directa.
