En una muestra histórica de unidad y protesta ciudadana, miles de habitantes de Uruapan se sumaron este viernes a un paro total de actividades y a una megamarcha para exigir justicia por la privación de la vida del alcalde Carlos Manzo Rodríguez y demandar un alto a la ola de violencia que afecta al municipio y al estado.

La movilización inició a las 10:00 de la mañana en la avenida Latinoamericana, donde cientos de personas vestidas principalmente de blanco y portando pancartas, sombreros y moños negros avanzaron hacia el centro de la ciudad. Durante el trayecto, los manifestantes corearon consignas por la paz, la seguridad y la revocación de mandato del Gobierno Federal, considerado por muchos como insuficiente en el combate a la violencia.
El paro incluyó el cierre de negocios, suspensión de rutas del transporte público y la adhesión de sectores como el empresarial, gasolinero, médico, estudiantil y campesino, quienes paralizaron labores para hacer más visible su rechazo a la inseguridad y exigir acciones concretas de las autoridades.
Carlos Manzo, quien fuera alcalde independiente desde septiembre de 2024, fue asesinado el pasado 1 de noviembre durante un evento por el Día de Muertos, hecho que conmocionó a toda la región y detonó esta jornada de protesta y duelo. El presunto homicida, un menor de edad, fue abatido en el lugar, pero continúan las investigaciones para dar con cómplices y el autor intelectual del crimen.
La manifestación concluyó en el centro de Uruapan, donde los ciudadanos reafirmaron su demanda de justicia para Manzo y exigieron condiciones de paz y seguridad para el municipio y la entidad, afectados además por otros recientes actos violentos como el homicidio de Bernardo Bravo, líder limonero.
Esta jornada refleja el clamor generalizado de la sociedad uruapense por vivir sin miedo y el compromiso de diversos sectores con la paz social, en un Michoacán que busca salir adelante frente a los retos de violencia que enfrenta.
