La que se ha mostrado muy activa en redes sociales en los últimos días es la arquitecta Angélica Araujo, exsenadora de la República y exalcaldesa de Mérida. Llama la atención que ahora hable tanto sobre cómo hacer las cosas bien para el Estado y para la ciudad, algo que —hay que decirlo— nunca logró ni como senadora, ni mucho menos como alcaldesa.
Su partido, el PRI, parece cosa del pasado para ella, y todo indica que, aprovechando la cercanía del Día de Muertos —ya con su corona y su ofrenda listas—, está haciendo mucho ruido para coquetearle a Morena y tratar de venderse como una “pieza fuerte” rumbo al 2027.
Sin embargo, en Morena los perfiles que suenan, como Rommel Pacheco, Jorge Carlos Ramírez Marín o algunos otros, no logran conectar, pues cargan con muchos negativos. Y los rostros más jóvenes, como el de Óscar Brito, todavía están más verdes que un mango en diciembre.
Por eso, Angélica Araujo intenta presentarse como una opción con experiencia.
La pregunta es: ¿usted le creería a alguien que, cuando tuvo la oportunidad, nunca lo hizo bien?
