
México continúa reforzando su estrategia contra el gusano barrenador del ganado (Cochliomyia hominivorax) con dos frentes: la difusión de trampas artesanales en zonas rurales y la construcción de una planta productora de moscas estériles en Chiapas. La presidenta Claudia Sheinbaum ha presentado estas medidas como parte de un plan integral para proteger al sector pecuario, reducir la infestación en el ganado y recuperar la confianza de mercados internacionales que han aplicado restricciones por la plaga.
En Chiapas, especialmente en zonas fronterizas como el Soconusco, productores han comenzado a fabricar trampas artesanales conocidas como “Matrix” u otras similares, hechas con materiales de bajo costo: envases de plástico, pegamento y un atrayente elaborado a base de vísceras de pescado o hígado. Estas trampas capturan la mosca adulta antes de que ponga huevos, disminuyendo así la aparición de gusanos en las heridas de los animales.
Las autoridades han impulsado talleres y cursos de capacitación para que pequeños ganaderos puedan reproducir las trampas de forma sencilla y masiva, lo que extiende la medida más allá de las grandes explotaciones ganaderas y la convierte en una herramienta accesible para comunidades rurales.
En paralelo, se está concluyendo en Chiapas la construcción de una planta especializada para producir grandes cantidades de moscas estériles de Cochliomyia hominivorax, ubicada en Metapa. Esta facilita la liberación masiva de moscas macho estériles, que al aparearse con hembras fértiles no generan descendencia, lo que reduce de forma progresiva la población de moscas y, por tanto, de gusanos en el ganado.
De acuerdo con declaraciones de la mandataria, la planta entrará en operación en aproximadamente dos meses y se convertirá en un pilar del programa federal de control de la plaga, coordinado con productores, veterinarios y autoridades sanitarias.
El gusano barrenador ha provocado miles de casos en animales y decenas en personas, además de afectar directamente el comercio de ganado y productos pecuarios con Estados Unidos, que ha impuesto restricciones a la importación de animales procedentes de zonas con brote. La combinación de trampas artesanales y la liberación de moscas estériles busca no solo frenar la propagación del insecto, sino también recuperar la certificación sanitaria necesaria para mantener abiertos los mercados de exportación.
De cara al futuro, el gobierno federal apuesta por mantener estas estrategias mientras se fortalece la vigilancia veterinaria, la educación de los productores y la integración de tecnologías de manejo sanitario en un escenario de zonas limítrofes de alto riesgo.
