El Huay Chivo se describe como de color negro, con cuernos y ojos rojos brillantes. Se dice que si alguien lo mira directamente, sufrirá enfermedades o desgracias. Para evitarlo, se aconseja desviar la mirada y solo sentir un frío intenso.
La leyenda refleja temores sobre lo desconocido y la advertencia de no cruzarse con fuerzas malignas en la oscuridad.
