Halloween ha evolucionado desde sus raíces celtas en el festival de Samhain, que marcaba el final de la cosecha y honraba a los difuntos. Con la llegada de inmigrantes irlandeses y escoceses a Estados Unidos en el siglo XIX, se popularizaron tradiciones como el “truco o trato” y las calabazas talladas.
En el siglo XX, Halloween se comercializó, convirtiéndose en una celebración masiva con disfraces variados y decoraciones elaboradas.
Hoy en día, la tecnología y las redes sociales han influido en la creatividad de los disfraces y en la forma de compartir estas celebraciones, adaptándose a las tendencias culturales contemporáneas.
