
La Organización Mundial de la Salud (OMS) reportó este martes 27 de mayo un total de 223 muertes sospechosas y más de 900 casos posibles de ébola en el brote que se desarrolla en la provincia de Ituri, en el este de la República Democrática del Congo.
Situación crítica
El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, declaró el lunes 25 de mayo que la epidemia es «sumamente grave y complicada». La organización internacional elevó el nivel de riesgo a «muy alto» la semana pasada y declaró el brote como emergencia de salud pública de relevancia internacional.
Datos actualizados
Al 27 de mayo, la OMS reporta 223 muertes sospechosas y más de 900 casos posibles de ébola. De estos, hay 101 casos confirmados y 10 muertes confirmadas. La tasa de mortalidad promedio es de alrededor del 50 por ciento.
Zonas más afectadas
El brote se concentra principalmente en dos zonas de la provincia de Ituri. Mongbwalu tiene 317 casos sospechosos y 80 muertes sospechosas. Rwampara registra 179 casos sospechosos y 44 muertes sospechosas. Inicialmente, el brote también dejó un fallecido en Uganda.
Sin tratamiento ni vacuna aprobada
La cepa responsable del brote es el virus Bundibugyo, para el cual no existe tratamiento comprobado ni vacunas aprobadas. La tasa de mortalidad promedio de esta variante es cercana al 50 por ciento.
Riesgo de expansión regional
La OMS advierte que 10 países africanos podrían verse afectados por el brote. La Unión Africana solicitó 319 millones de dólares para apoyar a los países afectados en la prevención y control de la enfermedad.
Cooperación internacional
La OMS llama a una cooperación internacional urgente para contener el brote, aunque desaconseja el cierre de fronteras porque podría obstaculizar la ayuda humanitaria y el comercio legítimo.
Contexto histórico
Este brote fue declarado oficialmente el 15 de mayo de 2026 y es el más mortífero desde el de 2018-2020, cuando murieron cerca de 2,300 personas en la misma región.
