
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, respondió a la presión de Estados Unidos por el caso Rubén Rocha Moya y dejó claro que México aplicará “las mismas reglas para todos” en materia de extradiciones y detenciones urgentes. La presidenta también reveló que el gobierno estadounidense ha rechazado al menos 36 solicitudes mexicanas de detención con fines de extradición, bajo el argumento de que no había pruebas suficientes.
Durante la conferencia matutina, Sheinbaum sostuvo que la relación bilateral en estos temas debe regirse por criterios jurídicos y no por presiones políticas. Su mensaje fue que México está dispuesto a cooperar con Washington, pero siempre dentro del marco legal y con base en expedientes sólidos.
La declaración ocurre en medio de cuestionamientos sobre la presión de Estados Unidos en torno a investigaciones y solicitudes de captura que involucran a personajes de alto perfil en México. En ese escenario, Sheinbaum defendió que no puede haber excepciones ni decisiones a conveniencia, sino un mismo trato para ambos países.
La presidenta explicó además que las solicitudes mexicanas que fueron rechazadas por Estados Unidos no avanzaron porque, según la respuesta recibida, faltaban pruebas para sustentar las detenciones. Con ello, el gobierno mexicano busca poner sobre la mesa el principio de reciprocidad en la cooperación judicial.
El posicionamiento de Sheinbaum marca una línea clara frente a Washington: México no cerrará la puerta a la colaboración, pero tampoco aceptará exigencias unilaterales. La frase “las mismas reglas para todos” resume la postura de su gobierno en un tema sensible para la relación bilateral.
Al mismo tiempo, la revelación de las 36 solicitudes rechazadas abre un nuevo frente de discusión sobre los criterios con los que ambos países procesan sus peticiones de extradición y detención. El tema podría escalar si se hace público el detalle de esos casos y la respuesta estadounidense.
