Las redes sociales de Mérida arden por el anuncio del restaurante colombiano Parceros, que ofrece un platillo de «castacán» —la clásica chicharra— a 749 pesos, un precio que locales juzgan abusivo dada la abundancia y bajo costo del producto en la región.
La publicación viral en Facebook
El 14 de abril de 2026, Parceros subió a su página de Facebook una imagen del platillo presentado como fusión colombiano-yucateca, enfatizando su crujiente textura y generosa porción. Inmediatamente, los comentarios estallaron con críticas: desde comparaciones con castacán tradicional donde se adquiere por mucho menos. Memes y burlas como «eso no pasa en Mérida» subrayan el choque entre el enfoque premium del lugar y los precios accesibles cotidianos.
Historia conflictiva de Parceros
Situado en La Castellana, Francisco de Montejo, el establecimiento ya generó revuelo en febrero de 2026 al ser clausurado temporalmente por operar como bar con licor y eventos en vivo sin autorización, limitándose a licencia de cafetería. Las quejas vecinales por ruido y caos vial persisten, y este incidente de precios reaviva cuestionamientos sobre su viabilidad en un mercado donde el castacán es un antojito humilde y económico.
