
El presidente Donald Trump lanzó este lunes una nueva y contundente advertencia a Irán: amenazó con “destruir por completo” la isla de Jark, donde se encuentra la principal terminal petrolera del país, si no se alcanza pronto un acuerdo para poner fin a la guerra y reabrir el estratégico estrecho de Ormuz al tráfico marítimo.
Jark es considerada la “joya de la corona” de las exportaciones petroleras iraníes, pues concentra la mayor parte de los envíos de crudo hacia mercados como China y otras economías asiáticas. Su cierre o destrucción afectaría de manera directa no solo al presupuesto de Irán, sino también a la oferta global de petróleo y, por tanto, al precio del barril en los mercados internacionales.
La amenaza de Trump se suma a una escalada militar cada vez más intensa. En los últimos días, aviones de combate estadounidenses bombardearon objetivos militares en la isla de Jark, con la intención de presionar a Irán para que abandone el bloqueo del estrecho de Ormuz. Mientras tanto, continúan los ataques de Israel contra instalaciones iraníes y contra el movimiento proiraní Hezbollah en Líbano, lo que mantiene la región al borde de un conflicto más amplio.
El propio Trump ha dejado claro que Estados Unidos está dispuesto a “irse por completo” sobre la infraestructura petrolera iraní si no se logra un acuerdo rápido, lo que ha generado alerta en mercados financieros, gobiernos de la región y organismos internacionales que temen un nuevo escenario de desestabilización global.
