
En una tensa reunión con la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, respondió con ironía a la pregunta de por qué Washington no advirtió a tiempo a Japón sobre la escalada bélica con Irán. Ante la exigencia de explicaciones, Trump habría replicado: “¿Quién sabe más sobre sorpresas que Japón? ¿Por qué no me avisaste sobre Pearl Harbor?”.
La referencia a Pearl Harbor, el ataque sorpresa de Japón a la base naval de Estados Unidos en 1941, fue usada por Trump para invertir el reproche y cuestionar el propio pasado de Japón frente a las acciones de guerra. La frase, filtrada a los medios y amplificada en redes, generó polémica por trivializar un episodio histórico muy delicado, especialmente en Japón.
El intercambio se produjo en pleno deterioro de la situación en el Golfo Pérsico, donde Estados Unidos ha intensificado ataques contra infraestructuras iraníes y bloqueado parcialmente el estrecho de Ormuz, una vía clave para el suministro de petróleo a Japón. En ese contexto, Trump ha presionado a Tokio para que participe en misiones navales, mientras Japón mantiene una postura más cauta y se resiste a asumir un rol militar directo.
