
El presidente de Francia, Emmanuel Macron, se pronunció nuevamente sobre la escalada de tensiones entre Estados Unidos, Israel e Irán tras las acciones militares impulsadas por el gobierno de Donald Trump. En un discurso televisado, Macron calificó los bombardeos conjuntos como una «escalada peligrosa» que viola el derecho internacional, aunque responsabilizó principalmente a Irán por su programa nuclear y apoyo a grupos armados en la región.
Macron advirtió que estos ataques amenazan rutas marítimas clave como el estrecho de Ormuz y el Canal de Suez, con graves repercusiones para la paz global. Pidió una pausa inmediata en las hostilidades y la reanudación de negociaciones diplomáticas, instando a una reunión urgente en la ONU junto a aliados europeos.
Ante el riesgo de expansión del conflicto, Francia movilizó su portaaviones Charles de Gaulle al Mediterráneo oriental, junto con cazas Rafale y sistemas antimisiles. Macron confirmó contactos directos con Israel y Líbano para desescalar, rechazando cualquier incursión terrestre en suelo libanés como un «error grave».
La ofensiva «preventiva» de Israel, respaldada por EE.UU., comenzó a finales de febrero contra sitios nucleares e infraestructuras iraníes clave. Francia, no consultada previamente, busca posicionarse como mediador en medio de la crisis.
