
Estados Unidos completó el 22 de enero de 2026 su retiro definitivo de la Organización Mundial de la Salud (OMS), decisión impulsada por el presidente Donald Trump mediante orden ejecutiva firmada en su primer día de segundo mandato en enero de 2025.
Trump ya había intentado la salida en su primer periodo durante la pandemia de COVID-19, pero fue revertida por Joe Biden; el aviso legal de un año culminó ahora con la notificación formal y el fin del financiamiento federal. El Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) retiró personal, contratistas y participación en comités OMS, pese a deudas pendientes de 260-280 millones de dólares por 2024-2025.
La OMS lamentó la decisión y pidió a Trump reconsiderarla para mantener diálogo en salud global; su director Tedros Adhanom Ghebreyesus la calificó de pérdida para EE.UU. y el mundo. La ONU confirmó el efecto legal desde el 22 de enero de 2026, mientras expertos advierten riesgos en vigilancia de pandemias y coordinación sanitaria.
La administración Trump priorizará acuerdos bilaterales y colaboración vía los CDC para enfermedades infecciosas, rechazando supuesta influencia china en la OMS y criticando su respuesta a crisis sanitarias. Esta salida reconfigura el financiamiento global de la OMS, donde EE.UU. era principal donante.
