
El gobierno mexicano autorizó recientemente a la aerolínea Volaris a operar vuelos dentro de México con pilotos extranjeros durante temporadas altas. Sin embargo, esta autorización ha generado controversia porque va en contra de lo que establece la Constitución mexicana, que prohíbe que pilotos extranjeros operen vuelos domésticos.
La Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC) justificó esta medida como una forma de evitar despidos y asegurar la operación ante problemas técnicos que han reducido temporalmente la flota de aviones. Según algunas interpretaciones de la ley de Aviación Civil, las aeronaves con matrícula extranjera pueden operar con tripulaciones extranjeras, pero la legislación laboral y constitucional mexicana exige que los pilotos de aeronaves con matrícula mexicana sean nacionales, prohibiendo explícitamente el uso de pilotos extranjeros para vuelos domésticos, lo que es parte de la discusión legal y sindical.
Organizaciones como el Colegio de Pilotos y la Asociación Sindical de Pilotos Aviadores (ASPA) han denunciado que esta autorización es ilegal y representa una violación flagrante de la ley, advirtiendo que sienta un precedente negativo para los derechos laborales y la soberanía aérea mexicana. También se subraya que esta medida podría tener repercusiones en la lucha por mantener empleos para pilotos mexicanos.
En resumen, aunque el gobierno y la AFAC han autorizado a Volaris a usar pilotos extranjeros en vuelos nacionales en ciertas condiciones, esta acción es considerada contraria a la Constitución y a las leyes mexicanas vigentes, y está siendo objeto de críticas y controversias laborales y legales.
