Un motín ocurrido en la prisión de Machala, en la provincia de El Oro, Ecuador, dejó un saldo de 31 decesos y más de 40 heridos, incluidos agentes policiales. La revuelta comenzó durante la madrugada del domingo en protesta por la reorganización interna de los reclusos, vinculada al traslado próximo a una nueva cárcel de máxima seguridad que el gobierno está por inaugurar.
El primer altercado tuvo lugar cerca de las 3 a.m., dejando cinco decesos y 33 heridos. Más tarde, otro episodio violento dentro del penal causó 27 muertes por asfixia, reportó el Servicio Nacional de Atención Integral a Personas Privadas de la Libertad (SNAI).
Las autoridades intervienen con equipos tácticos para recuperar el control y trabajan en la investigación con equipos forenses para esclarecer las circunstancias exactas de los decesos. Este centro penitenciario ha enfrentado episodios similares de violencia extrema en meses recientes, lo que refleja la crisis persistente en el sistema carcelario ecuatoriano, caracterizado por la presencia de bandas rivales y problemas estructurales.
El gobierno señala que la reubicación de internos forma parte de una estrategia para debilitar redes criminales dentro del sistema, aunque reconoce que falta coordinación y recursos para implementar las medidas efectivamente.
Para la población local, la situación genera preocupación y sensación de vulnerabilidad, dado que las detonaciones y gritos se escucharon durante la madrugada, exacerbando el clima de tensión en la zona.
Este motín resalta la urgencia de reformas integrales en el sistema penitenciario ecuatoriano para garantizar seguridad y control efectivo, y evitar que episodios violentos sigan ocurriendo.
