La administración del presidente Donald Trump ha anunciado el inicio de la “Operación Muro del Río” (Operation River Wall), una acción sin precedentes destinada a reforzar la seguridad en el Valle del Río Grande, uno de los tramos fronterizos más activos entre Estados Unidos y México.
Esta operación moviliza a la Guardia Costera de Estados Unidos con el despliegue de más de 100 embarcaciones, incluyendo barcos de respuesta rápida y unidades especializadas, además de cientos de efectivos entrenados en tácticas marítimas y fluviales, bajo el mando de las Fuerzas de la Guardia Costera del Río Grande. Su misión es proteger el Río Grande contra la inmigración ilegal, el narcoterrorismo y otras actividades criminales que afectan la frontera sur.
La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, destacó que esta acción aprovecha la experiencia histórica de la Guardia Costera para convertirla en un multiplicador de fuerzas en el control fronterizo terrestre y fluvial. El comandante interino de la Guardia Costera, almirante Kevin E. Lunday, precisó que la operación cubrirá cerca de 427 kilómetros del Valle del Río Grande, integrando tecnología táctica avanzada y sistemas de comando y control.
Esta iniciativa forma parte de un conjunto de medidas migratorias del gobierno Trump que buscan mantener la frontera sur con niveles máximos de seguridad. Entre estas medidas se incluye la construcción de un “Muro Inteligente” de 230 millas con barreras físicas, sensores, cámaras y otros equipos tecnológicos, con un presupuesto de 4,500 millones de dólares.
Desde la implementación de estas políticas, el gobierno reporta el menor número de detenciones en la frontera suroeste desde 1970 y la detención cero de inmigrantes ilegales dentro del país en los últimos cinco meses.
Sin embargo, la operación ha generado críticas de organizaciones defensoras de derechos humanos que consideran que la militarización excesiva del control fronterizo puede tener impactos negativos en las personas migrantes. A pesar de esto, la Casa Blanca mantiene que dichas medidas son necesarias para recuperar y mantener el control efectivo de la frontera sur del país.
