El zoo Selwo Marina de Benalmádena, en Málaga, ha enviado a sus nueve delfines mulares a China, específicamente a modernas instalaciones acuáticas en la isla de Hainan, desde donde también se trasladaron otros delfines de zoos españoles. El traslado ocurrió el 3 de septiembre de 2025, con autorización oficial de CITES, el convenio internacional que regula el comercio de especies amenazadas, y cumpliendo con normativas para minimizar riesgos a los animales durante el transporte.
Esta acción se interpreta como el cierre del delfinario en Selwo Marina, aunque no se descarta que en el futuro puedan recibir nuevos animales, la falta de transparencia en estos procesos genera preocupación. Organizaciones ecologistas como FAADA critican el traslado a un país como China, que no tiene leyes representativas para proteger el bienestar de los cetáceos, y cuestionan que el traslado se haya hecho a otro delfinario en lugar de a un santuario marino donde los animales puedan tener un entorno más natural y protegido.
Selwo Marina era conocido por sus espectáculos con delfines que incluían acrobacias y comportamientos antinaturales. La coordinadora de FAADA ha señalado que la cría y explotación de cetáceos en cautiverio, con fines de entretenimiento, no tiene relación con la conservación ni con estudios científicos. Se busca que se cierren estas prácticas, evitando el intercambio y la reproducción de delfines en cautiverio, y promoviendo su bienestar real.
China dispone de un moderno zoológico en Hainan con cinco piscinas interconectadas de distintas dimensiones, hospital veterinario y zona de cuarentena, pero los activistas siguen insistiendo en que la única solución adecuada sería llevar a los animales a santuarios o cerrar indefinidamente la explotación de cetáceos en cautiverio.
Esta noticia ha generado polémica por las condiciones de los animales y el futuro incierto que enfrentan tras el traslado, que representa un capítulo más en el debate global sobre la conservación y tratamiento ético de delfines en parques acuáticos
