Un grupo de 30 activistas de Greenpeace México protagonizó la madrugada de este martes una protesta simbólica en el corazón de la capital para exigir la urgente protección de la Selva Maya, una de las zonas naturales más importantes y amenazadas del país.



Alrededor de las 5:20 de la mañana, nueve activistas equipados con cascos, arneses y cuerdas especializadas comenzaron la escalada de los 104 metros de altura de la Estela de Luz, ubicada sobre Paseo de la Reforma. Su objetivo fue desplegar una enorme manta de 26 metros con la leyenda “La Selva Maya grita, Semarnat ¡Sálvala!” que incluye la imagen de un jaguar en llamas, símbolo del peligro que enfrenta esta región.
Mientras tanto, otros activistas se mantuvieron en la base del monumento mostrando carteles con mensajes acerca de la devastación ambiental que sufre la Selva Maya. La protesta se realizó pese a la llegada de más de 100 elementos policiacos, así como el escuadrón de rescate y bomberos de la Ciudad de México, quienes supervisaron la seguridad de la acción.
Greenpeace denunció que en los últimos cinco años se han deforestado cerca de 300 mil hectáreas en esta selva, una superficie mayor que la pérdida acumulada en las dos décadas anteriores. Esta aceleración se debe a la expansión de industrias inmobiliarias, hoteleras, de infraestructura ferroviaria y agroindustria, con poca regulación por parte de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).
La directora de Greenpeace México, Aleida Lara, aseguró que las autoridades han ignorado los llamados científicos para proteger la zona y exigió un plan integral que asegure la conservación de este pulmón verde que es crucial no solo para México sino para toda la región.
La acción ha llamado la atención a nivel nacional e internacional, buscando crear conciencia sobre el creciente impacto ambiental en la Selva Maya y la responsabilidad gubernamental para detenerlo.
