La nave Starship de SpaceX, propiedad de Elon Musk, cumplió exitosamente su décimo lanzamiento de prueba el 26 de agosto de 2025, tras tres intentos fallidos anteriores. El lanzamiento se realizó desde Starbase, Texas, y la nave amerizó sin problemas en el océano Índico aproximadamente una hora después. Esta misión fue seguida en vivo por más de dos millones de personas en internet.

El cohete, compuesto por el propulsor Super Heavy y la nave Starship, voló cumpliendo sus objetivos clave, incluyendo por primera vez el despliegue exitoso de ocho satélites Starlink de prueba con cámaras transmitiendo imágenes en vivo. El éxito de esta misión, después de varios fallos y explosiones en vuelos de prueba anteriores durante 2025, representa un avance importante para SpaceX, que busca perfeccionar la reutilización del cohete para reducir costos en futuras misiones.

El objetivo principal de estas pruebas es preparar la nave para misiones espaciales más complejas, incluyendo el regreso a la Luna y la eventual colonización de Marte, grandes metas de Elon Musk. Durante este décimo vuelo, la nave soportó temperaturas y condiciones exigentes, con algunos daños menores pero sin afectar el control ni la integridad del vehículo. Este éxito ha sido un alivio para SpaceX y la NASA, proporcionando mayor confianza en la fiabilidad del sistema para misiones tripuladas futuras
