La Casa Blanca publicó una imagen oficial del presidente Donald Trump junto con el Premio Nobel de la Paz, afirmando que él es «el presidente de la paz». Esta publicación incluyó un llamado para que Trump reciba el Nobel de la Paz, respaldado por varios líderes mundiales, como Benjamin Netanyahu de Israel, Nikol Pashinián de Armenia, Ilham Alíyev de Azerbaiyán, y otros jefes de Estado y gobierno que han propuesto su candidatura.
El gobierno estadounidense sostiene que Trump ha medido un alto número de acuerdos de paz o altos al fuego durante sus primeros seis meses de mandato, destacando su rol en la resolución de conflictos en diversas regiones, incluyendo entre Armenia y Azerbaiyán, India y Pakistán, Tailandia y Camboya, entre otros. Además, la Casa Blanca resalta que hay un «clamor mundial» por otorgarle este reconocimiento.
Sin embargo, el contexto es polémico: mientras la Casa Blanca y aliados defienden la candidatura, hay críticas y llamados de otros actores, como Palestina, que sugieren que Trump debe resolver el conflicto en Gaza para merecer tal premio. Trump mismo ha mostrado una mezcla de modestia y obsesión respecto a recibir el galardón, señalando que su prioridad es salvar vidas y evitando ser el centro de atención.
Esta campaña oficial se sustentó con difusión desde las redes sociales oficiales y declaraciones de la portavoz del gobierno, Karoline Leavitt, quien afirmó que Trump ha logrado un acuerdo de paz en promedio por mes durante su mandato.
La Casa Blanca impulsa activamente la nominación de Donald Trump para el Premio Nobel de la Paz, con el respaldo de varios líderes internacionales, presentándolo como un mandatario clave para la paz en el escenario global en 2025.
